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| Joaquín Soto |
Ana usted me había dicho antes que en Bivalvia no hay prisiones, cuénteme ¿que hacen con las personas que cometen crímenes menos graves que no merecen expulsión de la ciudad?
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| Ana Murillo |
Excelente, yo le cuento, mire, no hay prisiones pero hay internados, básicamente la gente es castigada con la privación del ocio, lo que quiere decir que se aseguran de mantener ocupado al individuo ya sea con estudio o trabajos forzados, ambas actividades deben medirse con metas tangibles porque si reprueban, aumenta su castigo, los que lo desarrollaron insisten en que su objetivo es re-insertar al individuo a la sociedad pero más preparado y habiendo servido a la sociedad, así, en la mayoría de los casos han tenido éxito, claro, en todo hay excepciones; si un individuo ya a sido internado tres veces y vuelve a reincidir se le expulsa definitivamente de las ciudad para llevarlo a prisión afuera, pero esto varía de acuerdo al crimen cometido.
¿Él es el presidente de Bivalvia? -Pregunta Joaquín-
Exacto -contesta Ana con un gesto de desaprobación- él es el excelentísimo señor presidente Julián Ordoñez, así es como exige que lo nombren...
Ahora -dice Joaquín- quisiera entrar en más detalles sobre algo ¿al que entra en el internado no se le permite tener ninguna actividad recreativa?
Así es -contesta Ana- es por eso que no pueden durar demasiado los castigos, creo que lo mas que puede estar alguien en el internado es un año, eso se reserva para los crímenes intermedios, ahora, tome en cuenta que si al individuo le gusta la corrida libre como a mi o participa en el torneo de peleas holográficas eso sería prohibido durante su estancia allí.
Para usted seria cruel -dice Joaquín- que le prohibieran practicar su corrida libre por un buen tiempo porque perdería un poco su habilidad y condición física ¿va?
Si -Contesta Ana con tristeza- como ahorita, pero sé que de todas formas no puedo porque todavía estoy recuperándome de mis heridas, pero por eso quiero aprovechar para contarle como agarramos a Espolón, que era uno de los que participaba en el torneo de peleas holográficas -dice Ana un poco entusiasmada- además, él tenía información de Rapaz.
Ta bueno -dice Joaquín- cuénteme, seria bueno incluir eso en mi informe.
Bueno pue -dice Ana- le cuento de paso, que debido a que la gente empezó a conocernos, empezaron a dejar letreros de crímenes que quedaban impunes o que las autoridades no continuaban investigando por falta de pruebas, bueno por ineficientes por decirlo de otra manera, entonces, aquí podemos ver uno.
Entonces comenzamos a investigar en la zona y encontramos a un muchacho que tenía heridas en su rostro, signos de haber sido golpeado, el herido nos contó que Espolón apareció y de la nada comenzó a golpearlo sin ningún motivo aparente, entonces, hasta ese momento ya teníamos el letrero y este testimonio, ya era suficiente para comenzar a espiarlo para encontrar mas pruebas. Algo curioso sobre este criminal era que fue sumamente fácil de identificar y encontrar debido a su manera de vestir.
También sabíamos que había estado involucrado en una polémica, se hizo famoso en el torneo porque quedó en segundo lugar, luego se determinó que se había dopado para lograrlo, entonces los jueces invalidaron el resultado, Espolón fue castigado con una sanción de dos años sin poder participar; hay testigos de que su reacción fue muy agresiva en ese momento, otro detalle es que muchos participantes en el torneo no revelan su verdadera identidad y por eso utilizan máscaras.
Ya con esto podríamos intuir los motivos -dice Joaquín- de haber golpeado a esa gente.
Es posible -contesta Ana- pero hasta ese momento no teníamos ni una prueba que lo ligara directamente con los hechos, por lo tanto, lo seguí varias noches y no hacía más que ir a un lugar a entrenar, algo que Gerardo aprovechó para observar y así practicar por si alguna vez le tocara luchar contra el, hasta que una noche vi que se dirigió a un lugar abandonado y esta vez pudimos comprobar que ocultaba algo.
Con sorpresa vi que una mujer estaba atada y descuidada con signos de que estuvo ahí varios días, había restos de comida en el suelo, todo tipo de basura; entonces llamé a Gerardo de inmediato para detener a este hombre de una vez.
Mientras Gerardo lo confrontaba, yo aproveché -dice Ana- para soltar a la chava y desesperada nos decía todo lo que había sufrido.
Lo que había pasado según nos contaba la chava era que Espolón se había obsesionado con ella, pero a ella no le interesaba, dice que la primera vez se le acercó bien amable, pero la chava le pidió que se quitara el casco, y cuenta que cuando le dijo eso pudo notar que no le pareció y se fue, pero un día, la chava andaba sola y Espolón llegó de manera abrupta y la raptó, la tuvo ahí varios días hasta que la encontramos, luego, llorando me dijo que había abusado de ella.
Pero -interviene Joaquín- ¿todo esto sucedió sin saber todavía la verdadera identidad de Espolón?
Tal parece que así fue -dice Ana- como si el personaje que había creado le daba el valor que necesitaba para acercarse a ella, por otro lado, quien sabe que pensaba hacer con ella, porque si la dejaba salir ella hubiera contado todo lo que le había hecho... hasta los inspectores hubieran intervenido.
Y ahora hablando de la pelea, Gerardo había aprendido que contra el estilo "Gran espada" hay que usar el truco de fusión de espada y escudo las veces que sea necesaria. Para hacer el truco hay que juntar las manos, no hay otra manera de detener un espadazo así, si el luchador intenta parar un golpe de esa espada con el escudo normal, este se desactiva por 10 segundos, dejándolo expuesto para el siguiente ataque y si la espada atraviesa una extremidad la paraliza durante 1 minuto.
La fusión espada escudo se deshace al detener un golpe y hace retroceder al enemigo.
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